El actual mercado laboral está cambiando día a día. Las demandas que se plantean a los trabajadores se amplían y la formación laboral debe capacitar para enfrentar nuevos desafíos. La industrialización llevó a perfiles ocupacionales muy especializados, con una formación específica. La mayor rotación en puestos de trabajo y entre empresas y la velocidad del cambio tecnológico hacen necesario otro tipo de profesional. Crece la cantidad de empresas unipersonales y microemprendimientos, donde sus propietarios son los que autogestionan.
Los conocimientos adquiridos se vuelven obsoletos muy rápidamente,
por lo tanto ya no se necesitan empleados especializados en tareas
específicas, sino expertos que “saben”, “que piensan” y “que hacen”,
capaces de adaptarse y transferir conocimientos y experiencias,
respondiendo así a las demandas de un mercado cambiante y en crisis.
La formación de los profesionales requiere de una permanente
actualización y los recursos humanos requieren mayor formación,
mayor movilidad y mayor flexibilidad que antes.
Los importantes avances tecnológicos en comunicación electrónica y su masivo acceso por personas de diferentes niveles formativos, han revolucionado los conceptos de comunicaciones, especialmente en el ámbito educativo.
Las empresas además están ávidas de información actualizada y disponible las veinticuatro horas del día y los trescientos sesenta y cinco días del año.
Estamos conscientes de ello, por eso nuestra propuesta de trabajo.